lunes, 29 de junio de 2009

viernes, 26 de junio de 2009

Una visión judia del problema con los arabes

"DE DONDE VIENE TANTO ODIO" Por Hugo Kofman



Desde nuestro lugar, es muy difícil imaginar aunque sea parcialmente el horror que Israel está haciendo padecer al pueblo palestino en Gaza. Los estruendos de las bombas, la destrucción, la muerte de niños y personas indefensas, la falta de agua y alimentos, los heridos que se desangran sin la mínima oportunidad de ser atendidos. Y los asesinos que sonríen y se felicitan por su obra. Destruyen a las propias ambulancias de la cruz roja, y a escuelas y camiones de las Naciones Unidas, para hacer imposible toda ayuda humanitaria. Necesitan muchos muertos y mucho terror. Meter en la cabeza de la gente que no hay ninguna razón humanitaria ni moral que los puede detener.



A Israel no le interesa ni el repudio masivo internacional, porque cuenta con el apoyo incondicional de EEUU. O sea, de la súper potencia que tiene una amplia experiencia en exterminios masivos, desde que calcinó a más de 200.000 seres humanos en Japón con las bombas atómicas, cifra que luego elevó a varios millones entre Vietnam, América Latina, África, Irak, Afganistán, etc. Todo en nombre de la libertad y la democracia. Es decir, de los intereses de una casta de multimillonarios que someten a los países más débiles, para saquear y destruir el planeta.

Frente a esta masacre, si hay algo que se vuelve a ver con claridad es la gran mentira de la existencia de un "terrorismo islámico internacional". En caso de ser real, ya tendría motivaciones para haber realizado cientos de atentados. Pero ni en EEUU, ni en Europa ha ocurrido nada, ni se ha impuesto ningún tipo de alerta especial.

Más allá de las consideraciones políticas que se podrían hacer sobre la actualidad, hoy me motiva la necesidad de analizar algunas cuestiones de índole histórica e ideológica. Sobre todo teniendo en cuenta que una razón que inspira a la mayoría israelí es la de considerarse un pueblo perseguido, que como tal ejerce el derecho a una supuesta legítima defensa.



Es verdad que durante muchos siglos los judíos fueron discriminados, perseguidos y en muchos casos masacrados, por obra e inspiración de la Iglesia Católica. La inquisición fue la expresión más violenta de la misma. Luego vinieron los "Pogroms" en la Rusia Zarista, y finalmente el holocausto Alemán. Semejantes vivencias, sumadas a una fuerte tradición religiosa y cultural, forjó un espíritu de cuerpo, que dio origen al movimiento sionista, el cual se expresó en la emigración a las tierras de Palestina, desde donde habían sido expulsadas las primitivas tribus judías por el imperio romano. El objetivo fue el de formar un Estado Judío.

Sin embargo muchos judíos europeos no participaron del sionismo, y en cambio se sumaron al movimiento democrático y socialista de la segunda mitad del siglo XIX y del siglo XX. Entre ellos, el más conocido fue Carlos Marx. Y muchos otros que proclamaron que a los seres humanos no nos tenían que dividir cuestiones de raza o nacionalidad, y que debíamos luchar por una sociedad internacional fraterna y en paz.

Volviendo a la historia: nunca Palestina había sido territorio exclusivo de las tribus judías. Allí también habitaban otros pueblos, entre ellos los árabes, que mas tarde abrazarían la religión del profeta Mahoma. Con ellos se encontraron los cientos de miles de judíos sobrevivientes de los campos de concentración europea al final de la segunda guerra mundial, cuando fueron llevados a ese territorio por un acuerdo entre EEUU e Inglaterra. La mayor parte de los judíos europeos que llegaban a Palestina eran tan arios como sus verdugos alemanes, y se encontraron en Palestina con judíos y árabes de tez aceitunada: los semitas. Entre ellos convivían en forma pacífica, y hasta habían colaborado en acciones terroristas contra el impero inglés que reinaba en la zona.




Para formar el Estado Judío se promovió una guerra interna, en la cual los árabes prácticamente desarmados, fueron expulsados de sus tierras y masacrados por los judíos sionistas, que contaron con todo el apoyo de la maquinaria bélica de los EEUU. Nace así la alianza estratégica entre la derecha judía y el imperialismo norteamericano. Y nacen también los campos de refugiados palestinos, es decir de los árabes expulsados de sus tierras, cuando se realiza la "partición" de Palestina entre ambas comunidades. Luego vendrá la "guerra de los seis días" en la que Israel invade nuevas tierras. Así, Israel queda implantado como una avanzada política y militar norteamericana en medio oriente, y al mismo tiempo nacen las luchas de resistencia del pueblo palestino, que hasta el día de hoy no logran formar su propio Estado. A pesar de que la resolución 181 de las Naciones unidas, así lo reconoce.

Si la supuesta voluntad de venganza daría derechos para actuar en forma violenta, no es éste el caso del pueblo judío, que fue perseguido por los imperios cristianos de Europa, y que luego se ensañó contra los árabes, los que también habían sido víctimas, primero de las "cruzadas" y luego del Imperio Inglés. Pero la ideología de la discriminación se construye de acuerdo a las "necesidades", y en este caso los judíos demonizaron a los árabes porque iban por su territorio, tal como antes ellos mismos habían sido demonizados.

En lo que hace a mi experiencia personal, debo decir que durante un par de años de mi adolescencia, en los primeros años 60, tuve la experiencia de haber pasado por un movimiento sionista juvenil: el Ijud Habonim. Allí se nos ayudaba a elevar la autoestima, en muchos casos mellada por el desprecio con que éramos tratado los judíos, lo cual era muy palpable en Concordia. Pero no se nos formaba en un espíritu igualitario, sino que se fomentaba la idea de la superioridad judía y el desprecio a los árabes. Y se nos inculcaba la idea de que la totalidad de las tierras de Palestina pertenecían legítimamente a los judíos. Ya a los 13 o 14 años, en los campamentos, se nos daba un inicio de formación militar, en la que siempre la hipótesis de conflicto era de judíos contra árabes. La culminación de toda esa formación debía ser la emigración ("Aliá" a Israel, para luchar por el fortalecimiento y expansión del Estado de Israel.




Afortunadamente mi tendencia a integrarme con el pueblo argentino fue mas fuerte, y más aun cuando en la universidad tuve acceso a una formación de izquierda, que me permitió comprender que los males de la humanidad no se originan en cuestiones raciales ni de nacionalidad, sino que responden a un sistema de división de la sociedade en clases, y al dominio del imperialismo genocida sobre los países coloniales y semicoloniales. La causa por la cual valía luchar era por la liberación de los pueblos, por el socialismo, por el "hombre nuevo", cuya "sangre vendrá de todas las sangres".

Hoy, es imposible no hacer un paralelo entre Gaza y el Ghetto de Varsovia y su rebelión. Así como los judíos de entonces, como un ejemplo de dignidad, se levantaron contra un imperio al que era imposible que vencieran, así se revela hoy el pueblo palestino de Gaza, con lo que tienen a mano. Piedras frente a fusiles y tanques. Allí lidera el movimiento Hamas, votado por el pueblo, al que paradójicamente, al igual que Hezbollah , los talibanes y Sadam Hussein, fue armado por los propios norteamericanos, en su permanente intento de división de los pueblos, para seguir reinando.






Israel, con el apoyo de EEUU, tiene todos los medios tecnológicos para aniquilar las bases de lanzamientos de los "mini-misiles" que, como parte de la resistencia, se estarían arrojando sobre su territorio. Pero prefiere que eso continúe, porque es la única excusa mediática que puede esgrimir a su favor, de modo que enfila sus bombas en forma indiscriminada hacia la población civil palestina.

Esta barbarie sólo se puede parar con acciones contundentes, tal como la expulsión del embajador Israelí por parte del gobierno bolivariano de Hugo Chávez, cuyo ejemplo debería ser tomado por todos los países del mundo que realmente estén dispuestos a jugarse por la paz y la justicia.

lunes, 15 de junio de 2009

La Iglesia Católica, es un objetivo, pero ya lo habran conseguido?

La Iglesia Católica y el Nuevo Orden Mundial. Satanistas entre sus miembros


La Iglesia Católica en crisis

The New American, June 9, 1997


El sacerdote Católico Malachi Martin no vive en una rectoría, seminario, o calquier otro lugar para clérigos. En los años 60, después de dejar su trabajo en el Vaticano, obtuvo dispensa de sus votos como miembro de los Jesuitas y comenzó a vivir como un seglar con aprobación canóniga. El padre Martin aún es católico y da la misa en privado, pero esta muy preocupado con la total alteración de "prácticamente todo lo Católico" en las últimas tres décadas.

Su libro más reciente, una novela titulada Windswept House (publicada por Doubleday en 1996), describe las intrigas políticas y religiosas de un pequeño grupo de miembros del Vaticano que ocupan altos cargos y trabajan para que la Iglesia Católica acepte el Nuevo Orden Mundial. La novela describe los esfuerzos de cardenales desleales que trabajan febrilmente para subvertir al Papa y la Iglesia, y no dudan en asesinar, chantajear, y practicar el satanismo.

El padre Martin fue entrevistado en su residencia de Nueva York por John F. McManus, editor del THE NEW AMERICAN.

Pregunta. Usted dice que su libro no es ni ficción ni realidad, sino un trabajo de "hechos". ¿Qué quiere decir con eso?

Respuesta. Windswept House es una novela. Pero en un 85 % se basa en hechos reales, y muchos de los personajes que aparecen en ella son reales aunque les haya dado nombres de ficción. Hay también algunas personas vivas que menciono, como Mikhail Gorbachev, que es el mismo de la realidad. Y unos pocos personajes clave que son realmente una composición de varis personas reales.

Pregunta. Usted abandonó los Jesuitas y la vida sacerdotal ordinaria hace más de 30 años. En aquel tiempo usted estaba destinado en el Vaticano como persona de confianza del Papa Juan XXIII y del Cardenal Augustin Bea. ¿Qué causó que usted se fuera?

Respuesta. Cada vez me era más difícil ver a Cristo en inguno de mis superiores inmediatos. No había causa liberal que el Cardenal Bea no persiguiera. Incluso entonces percibía al jefe de los Jesuitas de esa época, el padre Jean Baptiste Janssens, como enemigo de la fe. Mis colegas creían que el juramento formal contra el modernismo, requerido entonces de cada sacerdote pero posteriormente descartado, era una broma. Ese juramento nos obligaba a oponernos a la "renovación" del dogma. En esencia, el modernismo sostiene que los dogmas cambian -- un absurdo total. No podía seguir prestándome a esa subversión.

Pregunta. Entonces usted abandonó los Jesuitas. Pero eso no le liberó a usted de sus obligaciones como sacerdote. ¿Cuál es su estatus actual?

Respuesta. A petición mía, el Papa Pablo VI me concedió un estatus universal por el cual no estaría bajo la supervisión de ningún obispo. No me visto como un sacerdote y no ocupo ningún puesto sacerdotal. Pero aún soy un sacerdote.

Pregunta. Cuando usted quiso marcharse ¿hubo algún intento de retenerlo?

Respuesta. Sí, me dijeron que podía llegar a cardenal, que tenía conocimientos bíblicos, facilidad con los idiomas, juventud, buena salud, buena memoria, y todo ello me situaba como candidato para ser promocionado. Pero no quise quedarme porque veía que la fe estaba siendo comprometida por muchos.

Pregunta. Su libro empieza con una vívida descripción de una "Misa Negra" sacrílega celebrada en 1963 en Charleston, Carolina del Sur. ¿Ocurrió eso realmente?

Respuesta. Sí, sucedió. Y también es un hecho que participaron altos cargos eclesiásticos del Vaticano por teléfono. La mujer joven forzada en el ritual satánico aún vive, y felizmente ha sido capaz de casarse y de llevar una vida normal. Ella dio los detalles del suceso.

Pregunta. Usted se refiere a uno de sus principales personajes como el "Papa Eslavo" y otro como el "Cardenal de la Ciudad Secular." ¿Se refiere usted al Papa Juan Pablo II y al difunto Cardenal Joseph Bernardin de Chicago?

Respuesta. No puedo confirmar esas especulaciones. He escrito un libro "factual." No es un documental. Hay por ahí un glosario que supuestamente da los nombres reales de docenas de mis personajes. Yo no lo compilé y no suscribo sus conclusiones pero debo decir que está bien hecho.

Pregunta. Además del "Cardenal de la Ciudad Secular," usted describe negativamente a muchos otros cardenales y obispos. ¿Están estas caracterizaciones basadas en hechos reales?

Respuesta. Sí, entre los cardenals y la jerarquía hay satanistas, homosexuales, anti-papistas, y cooperadores para conseguir un gobierno mundial.

Pregunta. ¿Hay tanta intriga y deslealtad en el Vaticano como su libro parece indicar?

Respuesta. Hay más de la que he suministrado en el libro. El Papa está rodeado de hombres con atuendo clerical que no tienen la fe Católica; trabajan con fundaciones, organizaciones, grupos internacionales, instituciones financieras, gobiernos, universidades, y otras agencias para traer un nuevo orden mundial.

Pregunta. En su libro usted dice que influencias subversivas en las posiciones clericales más elevadas de la Iglesia están trabajando para traer un nuevo orden mundial. ¿Qué quiere usted decir con "nuevo orden mundial?".

Respuesta. En su forma completamente planeada, habrá una globalización monetaria, y el flujo de capital y mercancías será gestionado por una entidad central única, como el Banco de Compensaciones Internacionales de Suiza. Cualquier nación que no se someta al sistema globalizado perecerá. Adicionalmente, habrá unas Naciones Unidas expandidas que extenderá su nueva estructura ética, ya capitaneada por Mikhail Gorbachev y Maurice Strong. Esto reemplazará a los Diez Mandamientos y será la base de una nueva religión universal sin Dios. Todos los Cristianos, sobre todo los Católicos, serán forzados a soportar un martirio en el que se les requerirá abandonar todo lo que crean, serán presionados a que acepten la nueva forma del estado con su nueva religión. Este nuevo orden mundial no estará centrado en un grupo de edificios desde los que los emisarios saldrán a dar órdenes al mundo. Habrá legislaciones nacionales, pero los gobiernos del mundo estarán dirigidos por quienes estén en la cima.

Pregunta. ¿Qué quiere decir con la "cima"?.

Respuesta. La fuerza que subyace y de la que he escrito en Windswept House se estructura como en una pirámide. Es ancha en la base, donde muchos individuos persiguen sus intereses y esperan ser elevados a posiciones superiores. Hay cada vez menos habitantes a medida que se asciende en la estructura. Solo unos pocos llegan al último nivel de mando, la cima de la pirámide. Estos individuos no tienen ninguna lealtad a las naciones de las que proceden; son un nuevo tipo de ser humano, internacionalistas que buscan controlar a la humanidad. No tienen un Dios, pero colectivamente, pretenden usar la religión, los gobiernos, y cualquier cosa que encuentran útil para imponer su voluntad. Por ejemplo, opino, que la URSS no se desintegró de forma natural, sino que colapsó por una orden premeditada. Esas órdenes vinieron de la cima.

Pregunta. ¿Prevé usted represión física en este nuevo orden mundial?

Respuesta. Sí, aunque de un nuevo tipo. Las fuerzas determinadas a conseguir el poder total ciertamente crearán campos de detención, pero los individuos enviados a ellos serán siempre víctimas de procedimientos completamente legales; serán declarados culpables de romper la ley.

Pregunta. ¿Es la Iglesia Católica un mayor objetivo que otras iglesias?

Respuesta. Sí, porque es una organización internacional independiente a la que no se le puede permitir que exista como competidor. La Iglesia Católica tiene su propio cuerpo diplomático de embajadores destinados en las naciones industrializadas del mundo. Hay 180 naciones que han enviado embajadores al Vaticano. Ninguna otra iglesia atrae tanta atención. Los que trabajan para el nuevo orden mundial deben controlar esta organización única. El proceso que utilizan para conseguir esto se describe en Windswept House. En el libro escribo, "la Iglesia es el sine qua non para la llegada del nuevo orden mundial."

(...)

Pregunta. Usted menciona al Council on Foreign Relations (CFR), pero solo brevemente. ¿Cuál es su actitud ante el CFR?

Respuesta. No es el cerebro de todo esto. Hay un nivel superior de autoridad y planificación que gobierna el CFR y otros grupos. Es la cima de la que antes hablé.